APRENDA ACERCA DE LAS ENFERMEDADES VESTIBULARES

 

¿Qué es una enfermedad vestibular?

 

Las enfermedades del sistema del equilibrio provocan mareo, vértigo, inestabilidad, náusea, vómitos y caídas. Estos síntomas pueden ocurrir en forma espontánea o inducida por factores como cambios en la posición de la cabeza, acostarse o levantarse de la cama, caminar, exponerse a ruido, después de un golpe en la cabeza, entre otros. 

 

Al sistema del equilibrio se le conoce como "sistema vestibular"  y es fundamental para la estabilidad del cuerpo y de la mirada. Es complejo y funciona vinculando las señales provenientes de los sensores del oído interno (laberinto) con los centros de integración visual y coordinación motora del tallo cerebral y cerebelo. Gracias a él podemos mantenernos estables, percibir la fuerza de gravedad, caminar sin caernos e incluso poder observar un objeto o leer con la cabeza y el cuerpo en movimiento.

 

Además, otros sistemas corporales como la visión, los músculos y articulaciones, el corazón y los vasos sanguíneos deben de funcionar adecuadamente y en simultáneo. Aunque muchas condiciones de salud pueden causar mareo y vértigo, las enfermedades del sistema vestibular son las más comunes.

 

La Otoneurología es la especialidad médica que diagnostica, trata y rehabilita las enfermedades del sistema del equilibrio. 

 

¿Qué tan frecuentes son el vértigo y el mareo?

El vértigo y el mareo se cuentan entre los síntomas más frecuentes en el ser humano y son la tercera causa de visita a un médico. Tres de cada 10 personas sufrirán de estos síntomas en algún momento de la vida. A partir de los 40 años, la incidencia de enfermedades otoneurológicas alcanza el 40%. Las caídas por mareo ocurren hasta en el 25% de las personas mayores de 65 años. Las emergencias por vértigo en los Estados Unidos de América se estiman en un 3% de todas las visitas a los servicios de urgencias de los hospitales, esto es, casi 4 millones de consultas.

 

Las enfermedades vestibulares son más frecuentes en mujeres que en varones con una proporción de 3 a 1. En los niños, el mareo es más común que lo que se considera habitualmente y alrededor de la mitad de los casos son producidos por trastornos del espectro de vértigo asociado a migraña.

 

 

Síntomas

Los síntomas más frecuentes de una enfermedad vestibular son: 

  • Vértigo

​​Es la sensación de movimiento del entorno o de uno mismo. También, la ilusión de que todo gira o que la persona da vueltas en el espacio.

  • Mareo 

Percepción de aturdimiento o desorientación espacial.

  • Inestabilidad

Pérdida del equilibrio y balance del cuerpo al estar de pie, caminado o incluso sentado.

  • Embotamiento

Expresado por los pacientes como "cabeza llena de aire", confusión, problemas para concentrarse o alteración en la memoria reciente.

  • Visión borrosa

Dificultad para leer o enfocar, especialmente con la cabeza en movimiento. 

  • Caída

​Es la pérdida súbita del equilibrio que lleva a una falla en la estabilidad del cuerpo.

  • Náusea y vómitos.

*Nota importante: Una enfermedad vestibular puede presentar más de un síntoma de los mencionados, a la vez.

 

 

Enfermedades frecuentes que cursan con vértigo

  • Vértigo posicional paroxistico benigno (BPPV). Conocido también como vértigo postural, es la "causa más frecuente de vértigo en el adulto" y es una condición que resulta del desprendimiento y migración mecánica anormal de los otolitos o partículas de carbonato de calcio del oído interno que contribuyen al sentido del equilibrio. Esto ocasiona episodios repetitivos y breves de vértigo de intensidad variable al despertarse por las mañana y darse vuelta en la cama, al agacharse o levantar la cabeza. Es muy habitual en el adulto mayor y causa caídas de consecuencia. El tratamiento en consultorio es altamente exitoso.

 

  • Migraña Vestibular. Es un trastorno muy frecuente y predominante en mujeres y niños, en especial en quienes han tenido migrañas comunes. Se caracteriza por episodios de mareo o vértigo espontáneos o posicionales, acompañados de dolor de cabeza, intolerancia al movimiento de la cabeza, sensibilidad a la luz o al ruido, zumbido de oídos, desequilibrio y desorientación espacial. Aunque es incurable, el tratamiento de control suele ser muy eficaz.

 

  • Enfermedad de Ménière. Las personas con este trastorno experimentan ataques súbitos e inesperados de vértigo rotatorio intenso de minutos a horas de duración. Se acompañan de síntomas en el oído afectado como zumbido, baja auditiva, sensación de oído tapado y molestia al ruido. Puede haber náusea y vómitos. Con el tiempo, la enfermedad puede volverse bilateral, producir pérdida de la audición o mareo permanente. Es incurable pero controlable con el tratamiento adecuado. ​​​

 

  • Neuritis vestibular y Laberintitis. La neuritis vestibular es un desorden probablemente causado por un virus y que produce la inflamación de los nervios o ganglios vestibulares del oído interno. El síntoma prominente es vértigo agudo discapacitante de aparición repentina y de días a semanas de duración, junto con una marcada inestabilidad para caminar, náusea, vómitos y dificultad para enfocar visualmente. Cuando la inflamación se extiende al sensor auditivo (caracol o cóclea), se produce una sordera súbita total o parcial y se le denomina laberintitis. ​Esta última es una emergencia otoneurológica.

 

  • Infarto del Cerebelo y/o el Tallo Cerebral. Es uno de los trastornos otoneurológicos más peligrosos y temidos por su tasa de mortalidad y secuelas. Se presenta como vértigo intenso de aparición repentina de al menos 24 horas de duración e inestabilidad notable que impide permanecer de pie o caminar apropiadamente. Puede haber náusea y vómitos. Hasta el 50% de los casos no muestra los signos y síntomas "tradicionales" de un infarto cerebral (e.g. visión doble, debilidad de la cara, parálisis, etc.). El reto es identificarlo correcta y oportunamente y no confundirlo con una neuritis vestibular. Es una emergencia otoneurológica y neurológica de la máxima prioridad.

 

  • Neurinoma del Acustico (schwanoma vestibular). Es un tumor benigno de lento desarrollo que suge por un crecimiento anormal de las envolturas del nervio vestibular produciendo pérdida auditiva progresiva en un oído, zumbido (tinnitus), mareo, pérdida del equilibrio y en ocasiones debilidad facial. En etapas avanzadas produce disfunción neurológica por compresión y desplazamiento del tallo cerebral y el cerebelo. Se trata quirúrgicamente o por radioneurocirugía.

 

  • Síndrome de Ramsay-Hunt (herpes zóster oticus). Esta enfermedad ocurre cuando el virus de varicela-zóster inflama a los nervios facial, auditivo y vestibular produciendo dolor de oído, la aparición de vesículas en la oreja, parálisis facial, sordera unilateral y vértigo agudo. Es una emergencia otoneurológica.

 

  • Fístula Perilinfática. Es una conexión anormal o rasgadura en una de las delgadas membranas que separan al oído interno del oído medio (ventana oval y ventana redonda), provocando una fuga de un fluido vital del laberinto: la perilinfa. Los síntomas frecuentes son oído tapado, hipoacusia fluctuante y episodios de vértigo con los esfuerzos (e.g. pujar, toser o estornudar). El traumatismo craneal es la causa más común.

 

  • Síndrome de Dehiscencia del Canal Superior (SCDS). Es un trastorno del desarrollo óseo del oído interno causado por una apertura ósea anormal entre el canal semicircular superior y el cerebro. El paciente refiere baja auditiva, distorsión del sonido, mareo o vértigo repentino con el ruido, al toser o estornudar. Las personas escuchan la resonancia de sus propios sonidos corporales como la voz, sus latidos cardíacos, masticar, tragar e incluso la transmisión de sus pasos al caminar. Los síntomas usualmente inician después de un golpe en la cabeza o de forma completamente espontánea.  

 

  • Vértigo Ortostático Hemodinámico (hipotensión postural). Es un diagnóstico cardiovascular que produce vértigo y mareo importantes cuando el paciente se pone de pie repentinamente después de estar un tiempo sentado y en ocasiones después de comer. Esto se explica por un descenso brusco de la presión arterial. Puede llegar a producir un síncope con pérdida transitoria del conocimiento. Es habitual observarlo en pacientes adultos que tomar medicación antihipertensiva. Este es el verdadero vértigo postural, a diferencia del vértigo posicional benigno que ocurre al acostarse y su origen es el oído interno. Ambos son diagnósticos diferenciales y deben de ser distinguidos durante la consulta y pruebas vestibulares.

 

 

Trastornos que comúnmente producen mareo, inestabilidad y desequilibrio

  • Mareo Postural Perceptual Persistente (PPPD o mareo subjetivo crónico). Es un tipo de mareo funcional muy frecuente en los adolescentes y adultos en la edad productiva de la vida. Se presenta como un mareo continuo con sensación de desequilibrio que pueden incrementarse al caminar y ponerse de pie. Los síntomas se incrementan al estar en un entorno visual complejo con estímulos visuales complejos (e.g. centros comerciales, supermercados, juegos mecánicos, etc.). La ansiedad y una personalidad aprehensiva son factores predisponentes comunes. ​Si no se trata oportunamente, puede ser debilitante para la calidad de vida del paciente.

 

  • Vestibulopatía Bilateral (BVL). Es la reducción o pérdida total de la función vestibular de ambos oídos internos. Los pacientes casi nunca desarrollan vértigo. En lugar, presentan mareo e inestabilidad continuos. Cuesta mucho mantener el equilibrio al caminar y sobre todo en la oscuridad o en superficies irregulares. Dado que el sistema vestibular estabiliza la mirada, hay una enorme dificultad para ver claramente durante los movimientos de la vida diaria. Las caídas son comunes y del alto riesgo para las personas mayores. Las causas son diversas, pero una de las más conocidas es el uso reciente de un antibiótico llamado gentamicina.

 

  • Presbivestibulopatía (presbiestasia). Es un síndrome vestibular crónico que por definición atañe al adulto mayor (de 65 años en adelante). Se caracteriza por inestabilidad progresiva, alteraciones para caminar, caídas recurrentes y la presencia de un déficit vestibular leve. Es multifactorial y junto con el envejecimiento del sistema visual, propioceptivo y motor, es una causa mayor de discapacidad. Afortunadamente, la intervención multidisciplinaria produce grandes beneficios en la rehabilitación y prevención de caídas de estos pacientes. 

 

  • Multimedicación (polifarmacia). Los efectos adversos de los medicamentos pueden ser sumativos entre sí y muy comunes en el adulto que toma más de 3 fármacos, particularmente somníferos, tranquilizantes, antidepresivos y medicinas para la hipertensión. El mareo, inestabilidad y las caídas se cuentan entre los síntomas vestibulares más frecuentes entre los individuos que son multimedicados y no supervisados. Con frecuencia, estos pacientes son erróneamente diagnosticados con enfermedades otoneurológicas que no tienen. Una evaluación vestibular usualmente ayuda a determinar un origen orgánico o por efectos secundarios de medicamentos. 

 

  • Mareo o vértigo por Enfermedad Cardiovascular. Las enfermedades del corazón como la arritmia, la cardiomiopatía hipertrófica, angina de pecho e infarto al miocardio pueden reducir temporalmente el flujo de sangre hacia el cerebro y generar episodios recurrentes de mareo, vértigo y pre-síncopes de origen cardiogénico (casi desmayos). Este es el ejemplo de un trastorno que produce síntomas vestibulares y cuyo origen no es el oído interno o el cerebro. 

 

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